Pocas veces un lugar consigue sorprender incluso antes de poner un pie en él. Besalú es uno de esos destinos. Basta con cruzar su puente para sentir que el tiempo parece haberse detenido. Calles empedradas, edificios centenarios, plazas con encanto y uno de los conjuntos históricos mejor conservados de Cataluña hacen que recorrer este pueblo sea una experiencia difícil de olvidar.
En los últimos años, Besalú ha ganado todavía más protagonismo gracias a su espectacular patrimonio y a que ha servido de escenario para diferentes producciones audiovisuales. Sin embargo, su fama no es casualidad. Su historia, que se remonta a más de mil años, y el excelente estado de conservación de su casco antiguo lo han convertido en una de las visitas imprescindibles de la provincia de Girona.
Si estás preparando una escapada y buscas información práctica sobre qué ver en Besalú, has llegado al lugar adecuado. En esta guía encontrarás un recorrido completo por sus principales monumentos, consejos para organizar la visita, dónde aparcar, cuánto tiempo necesitas, los mejores miradores y todo lo que conviene saber antes de ir.
Además, al final del artículo descubrirás qué lugares puedes visitar cerca de Besalú para completar una ruta por algunos de los pueblos con más encanto de Girona.
Dónde está Besalú y por qué merece la pena la visita
Besalú no nació como pueblo turístico, sino como capital de un territorio que llegó a extenderse desde los valles de Camprodon hasta Banyoles y Figueres. Aquella posición central, entre tierras agrícolas, comerciales y pastizales, lo convirtió durante siglos en el núcleo de la comarca. Hoy la industria y el turismo han tomado el relevo, pero el trazado medieval sigue prácticamente intacto, y eso es justo lo que lo hace distinto de otros pueblos bonitos de Cataluña: aquí no hay que imaginar cómo era la Edad Media, basta con caminar.
Su ubicación lo convierte en una excursión perfecta tanto si estás alojado en Girona como si recorres la Costa Brava o el interior de Cataluña. De hecho, muchos viajeros aprovechan para combinar la visita con otros pueblos cercanos como Castellfollit de la Roca, Santa Pau o el Parque Natural de la Zona Volcánica de La Garrotxa.

Lo que realmente hace especial a Besalú es que conserva prácticamente intacta la esencia de una villa medieval. Pasear por sus calles permite descubrir iglesias románicas, antiguos edificios civiles, restos de la comunidad judía medieval y rincones que parecen sacados de otra época.
Su símbolo más reconocible es el puente fortificado, considerado una de las construcciones medievales más espectaculares de Cataluña (aunque de medieval ya le queda más bien poco). Cruzarlo es casi un ritual para cualquier visitante y ofrece una de las estampas más fotografiadas de toda la provincia.
Pero Besalú es mucho más que una imagen bonita. Durante la visita podrás conocer el legado de una de las comunidades judías más importantes de la Cataluña medieval, visitar un baño ritual judío ( Miqvè), recorrer plazas llenas de historia y descubrir monumentos declarados Bien Cultural de Interés Nacional.
Además, su tamaño es perfecto para recorrerlo a pie sin prisas. En apenas unas horas podrás conocer los principales lugares de interés, aunque merece la pena dedicar algo más de tiempo para disfrutar de sus terrazas, pequeños comercios y el ambiente tranquilo que se respira durante buena parte del año.
Si te gustan los pueblos medievales, la fotografía o simplemente buscas una escapada diferente cerca de Girona, Besalú es uno de esos lugares que cumplen con creces las expectativas.
Cómo llegar a Besalú
Llegar a Besalú es sencillo, especialmente si viajas en coche, ya que el pueblo está muy bien comunicado con las principales ciudades de Cataluña.
Cómo llegar a Besalú en coche
El coche es la opción más cómoda y la que te dará mayor libertad para visitar otros lugares de interés de La Garrotxa.
Las distancias aproximadas son:
- Girona: 35 km, unos 35 minutos.
- Barcelona: 130 km, alrededor de 1 hora y 40 minutos.
- Figueres: 30 km, unos 30 minutos.
- Olot: 20 km, aproximadamente 25 minutos.
Desde Barcelona, la ruta más habitual es tomar la AP-7 hasta la salida de Girona Nord o Banyoles y continuar por la carretera C-66 en dirección a Besalú.
Cómo llegar en autobús
Si no dispones de vehículo propio, existen líneas regulares de autobús que conectan Besalú con Girona, Olot y otras localidades cercanas.
Desde Girona, el trayecto suele durar alrededor de una hora, dependiendo del recorrido y de las paradas intermedias. Es recomendable consultar los horarios antes de viajar, especialmente durante fines de semana y festivos, ya que la frecuencia puede variar.
¿Se puede llegar en tren?
Besalú no dispone de estación de tren.
La estación ferroviaria más cercana es la de Girona o Figueres, donde llegan trenes de alta velocidad y servicios regionales desde Barcelona y otras ciudades. Desde allí tendrás que continuar el viaje en autobús o en coche de alquiler.
¿Merece la pena hacer una excursión de un día?
Sí. Besalú es uno de los mejores destinos para una excursión de un día desde Girona o incluso desde Barcelona.
Su casco histórico puede recorrerse cómodamente en una mañana o una tarde, aunque si dispones de más tiempo te recomiendo combinar la visita con otros pueblos medievales de La Garrotxa o acercarte al Parque Natural de la Zona Volcánica para disfrutar de una jornada completa descubriendo una de las zonas más bonitas del interior de Cataluña.
Dónde aparcar en Besalú
Una de las dudas más habituales antes de visitar Besalú es dónde dejar el coche. La buena noticia es que aparcar suele ser bastante sencillo y, además, existen zonas gratuitas muy cerca del casco histórico.
Aparcamiento gratuito
La mejor opción es el gran aparcamiento situado junto al inicio del Puente Viejo, en la entrada del pueblo. Está a apenas dos o tres minutos caminando del centro histórico y también junto a la Oficina de Turismo, por lo que resulta el lugar ideal para comenzar la visita.
Si viajas durante fines de semana, puentes o festivos, especialmente en primavera y otoño, es recomendable llegar antes de las 10:00. Besalú recibe miles de visitantes cada año y las plazas pueden llenarse con rapidez.
Aparcamientos de pago
Cuando el aparcamiento principal está completo, encontrarás otras zonas habilitadas en los alrededores del municipio. Dependiendo de la temporada, algunas pueden ser de pago o tener regulación horaria, por lo que conviene comprobar la señalización antes de dejar el vehículo.
Cuánto tiempo se necesita para visitar Besalú
Aunque Besalú es un pueblo pequeño, esconde mucho más de lo que parece a simple vista.
Si únicamente quieres recorrer las calles principales, cruzar el puente medieval y hacer algunas fotografías, puedes verlo en unas dos horas.
Sin embargo, si deseas entrar en los monumentos, conocer la antigua judería, visitar el Miqvé, pasear sin prisas y sentarte a comer en alguno de sus restaurantes, lo ideal es dedicar entre cuatro y cinco horas.

Mi recomendación es reservar al menos medio día para disfrutar de la visita con calma. Así podrás descubrir rincones que muchos visitantes pasan por alto y vivir la experiencia sin mirar constantemente el reloj.
Si además quieres conocer otros lugares cercanos como Castellfollit de la Roca, Santa Pau o el Parque Natural de la Zona Volcánica de La Garrotxa, lo mejor es dedicar un día completo a esta zona del interior de Girona.
Qué ver en Besalú: recorrido paso a paso
Te propongo recorrer Besalú en el mismo orden en que te lo vas encontrando si entras por el puente, que es la manera más lógica de descubrirlo y también la que menos pasos de más te va a hacer dar. El casco histórico está muy bien conservado y prácticamente todos sus lugares de interés se encuentran a pocos minutos unos de otros.
El Pont Vell, la imagen que ya conoces de Besalú
Es imposible empezar la visita por otro lugar.
El Puente Viejo, conocido como Pont Vell, es la imagen más representativa de Besalú y uno de los puentes medievales más espectaculares de Cataluña.
Documentado desde el siglo XI, aunque reconstruido en diferentes épocas debido a guerras y riadas, destaca por su característica forma angular, sus siete arcos irregulares y la torre fortificada situada en el centro del puente. Antiguamente esta torre servía para controlar el acceso a la villa y cobrar un peaje a quienes querían cruzarlo.

Mi consejo es no limitarte a cruzarlo. Antes de entrar al pueblo baja por el sendero que conduce hasta la orilla del río Fluvià. Desde allí obtendrás una de las panorámicas más bonitas de Besalú y el lugar perfecto para hacer fotografías.
Después, cruza el puente despacio. Merece la pena detenerse varias veces para contemplar el río, la silueta de las casas medievales y la torre defensiva.
Las calles empedradas y las sillas colgadas de Rocafort
Nada más entrar en el pueblo, sigue por la calle del Pont Vell hasta la bifurcación. Si tomas la calle del Maestro Abraham des Catllar, verás algo que sorprende a todo el que pasa por primera vez: sillas de hierro clavadas en las escaleras y colgadas de las fachadas. No es una instalación reciente ni un reclamo para turistas, sino el resultado de un encuentro internacional de jóvenes artistas que se celebró en Besalú en 1994, y varias de esas obras se quedaron integradas para siempre en el paisaje del pueblo.
Siguiendo por la calle de Rocafort llegarás al Portal de Rocafort, la antigua entrada a Besalú, desde donde arrancaba una muralla de doce metros que bordeaba el río. Se cree que el aspecto que ves hoy viene de una reforma del siglo XIV, aunque el portal original es del XI. Justo en la esquina de la muralla puedes subir al Mirador de Besalú, un buen sitio para pararte un momento y contemplar todo el trazado de lo que fue la villa condal.

El barrio judío, el Portal de la Força y el Mikvé
Tras visitar el mirador dirígete de frente hacia la calle Comte Tallaferro, llegarás al Portal de la Força, que daba acceso al recinto fortificado visigodo. Este arco se abrió cuando se reformaron las murallas para construir el castillo, así que ya te avisa de que estás entrando en una de las zonas con más capas de historia del pueblo.
A la izquierda al final de la calle, si entras por una pequeña callejuela que baja con unos escalones llegarás a la Judería, el Call donde se estableció la comunidad judía de Besalú hasta que fue expulsada en el siglo XV. En la Placeta dels Jueus se conservan los restos de la antigua sinagoga medieval y los baños judíos con un Miqvé, con documentación de la época conservada y protegidos como Bien Cultural de Interés Nacional. Es probablemente el rincón más emocionante de todo el recorrido, y merece que le dediques tiempo sin prisa.

La Plaza de la Libertad y la Iglesia – Hospital de Sant Julià
Bajando hacia el río encontrarás la Muralla del Portalet, el tramo que cierra el recinto amurallado junto al Fluvià. Desde ahí, sigue por la calle Mayor hasta la Plaza Mayor, también llamada Plaza de la Libertad, el centro neurálgico del pueblo, con sus soportales y el Ayuntamiento presidiendo la plaza.

Al final de la calle, girando a la derecha, verás la Iglesia – Hospital de Sant Julià, del siglo XII. La construyeron los propios condes de Besalú para atender a los peregrinos que pasaban por aquí, y ese origen se nota en su sobriedad, muy distinta a la de otras iglesias del pueblo.
El Molino de Subirós y el Monasterio de Sant Pere
Siguiendo por la calle de la Font, que traza un recorrido circular, llegarás al Molino Harinero d’en Subirós, construido en el año 977 por el mismo conde en beneficio del Monasterio, y que aprovechaba la fuerza del agua para moler el grano. Un poco más adelante está la Plaza Prat de Sant Pere, donde se levanta el Monasterio de Sant Pere de Besalú, con una estructura románica y un campanario gótico que se ve desde varios puntos del pueblo.

Casa Cornellà y las iglesias de Sant Vicenç y Santa Maria
Continuando el paseo pasarás por la Casa Cornellà, también conocida como Casa Llaudes, uno de los edificios románicos mejor conservados de toda Cataluña. La construyó en el siglo XII una de las familias más acomodadas de Besalú, los Cornellà, y en 1476 pasó a manos de la familia Llaudes, que le dio el nombre con el que también se la conoce. Forma parte del Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Cataluña, así que no te la puedes saltar.
Un poco más arriba está la Iglesia de Sant Vicenç, que combina el estilo románico con elementos de transición al gótico. Fue la parroquia del pueblo y guarda la tumba gótica de Pere de Rovira, que en 1413 trajo hasta Besalú las reliquias de San Vicente. Muy cerca se encuentra la iglesia de Santa María, de la que solo se conserva parte del ábside: en sus orígenes fue una capilla sencilla, luego sede de una comunidad agustiniana desde 1137, y su campanario se perdió en 1938 durante la Guerra Civil.
Los restos del castillo: Torre Redonda y Torre Lardera
El Castillo de Besalú data del siglo X y se levantó sobre la misma colina donde antes estaba Santa Maria. Hoy quedan en pie los cimientos de la Torre Redonda, del siglo XI, que formaba parte del sistema defensivo, y un poco más allá la Torre Lardera, de unos nueve metros de diámetro y construida con sillares de piedra, cuyo nombre aparece ya documentado en 1075.

Justo enfrente está la llamada Casa romana, un hallazgo arqueológico donde se encontraron restos de cerámica, tejas romanas, anzuelos de pesca y hasta una cerradura de hierro. Es la parte del recorrido donde más se nota que Besalú no es un decorado, sino un yacimiento vivo.

La ermita de Sant Martí de Capellada, la parada tranquila
Al otro lado de la carretera, junto a una zona de picnic, se encuentra la Iglesia de Sant Martí de Capellada, una capilla románica de los siglos XI al XVII con planta rectangular, ábside y campanario. Es un buen sitio para cerrar la visita con calma, especialmente si has ido temprano y todavía te queda algo de mañana por delante.

Mapa con los lugares imprescindibles
Aquí tienes un mapa con todos los lugares que aparecen en esta guía, para que puedas llevarla contigo durante tu visita.
Qué hacer en Besalú además de pasear
El tren turístico por las callejuelas
Si vas en familia o simplemente te apetece un plan más relajado, el tren turístico recorre las calles empedradas y los principales atractivos medievales. Hay una ruta urbana que sale cada hora, gratuita para menores de cinco años, y una ruta románica de dos horas para quien quiera profundizar más.

Circusland, el museo del circo
En la Plaza Prat de Sant Pere, justo donde antes estaba el Museo de Miniaturas y Microminiaturas, encontrarás Circusland, un museo dedicado al mundo del circo. Se puede visitar por separado o combinado en pack con el tren turístico, así que si vas con niños es un buen complemento para la visita.
Puedes consultar horarios y precios aquí.
Paseos junto al río Fluvià
Besalú cuenta con un anillo verde y varios itinerarios saludables junto a la orilla del Fluvià, además de caminos que antiguamente conectaban con los pueblos vecinos. Si te gusta caminar y te sobra algo de tiempo, es una forma estupenda de ver el pueblo desde fuera de la muralla, con el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa asomando muy cerca.

Apúntate a una visita guiada
Si quieres conocer la historia de Besalú con más detalle, una visita guiada es una excelente opción. Durante el recorrido descubrirás curiosidades sobre el antiguo condado, la comunidad judía, el puente fortificado y algunos rincones que suelen pasar desapercibidos para la mayoría de visitantes.
Las visitas suelen organizarse durante todo el año, aunque la oferta aumenta en temporada alta y durante eventos especiales. Puedes consultar horarios y disponibilidad en la Oficina de Turismo.
Visitar Besalú durante el Mercado Medieval
Uno de los mejores momentos para conocer el pueblo es durante la celebración del Mercado Medieval.
Durante unos días, las calles se llenan de puestos de artesanía, espectáculos, música, demostraciones de antiguos oficios y gastronomía tradicional. Todo el casco histórico se transforma para recrear el ambiente de la Edad Media, convirtiéndose en una de las fiestas más populares de la provincia de Girona.
Si tienes pensado viajar en esas fechas para este 2026 esta previsto que sea el último fin de semana de agosto, reserva alojamiento con antelación, ya que la ocupación suele ser muy alta.
Nosotros fuimos varias veces y merece totalmente la pena acercarse durante esas fechas porque el pueblo se transforma y te sientes inmerso en el ambiente medieval.
Descubrir sus pequeñas tiendas
Besalú conserva numerosos comercios donde encontrarás productos artesanales, cerámica, embutidos, dulces tradicionales, vinos de la zona y recuerdos diferentes a los habituales imanes o llaveros.
Es un buen lugar para llevarte algún producto típico de La Garrotxa o un detalle elaborado por artesanos locales.
Besalú Ciutat Jueva, la feria judía
Esta es probablemente la más interesante para tu artículo porque conecta directamente con uno de los grandes atractivos históricos de Besalú.
Se celebra habitualmente a principios de marzo y recrea la presencia de la comunidad judía medieval de Besalú. Durante la celebración, las calles del casco histórico se convierten en el escenario de actividades relacionadas con la cultura y la historia judía.
El programa incluye música sefardí en directo, conferencias, visitas guiadas teatralizadas, gastronomía, mercado medieval y actividades para niños.
Fira de la Ratafia
Se celebra tradicionalmente a finales de noviembre o principios de diciembre y tiene como protagonista a la ratafia, el conocido licor de la zona elaborado con hierbas, especias y frutos, muy vinculado a la tradición catalana.
Durante la feria puedes encontrar degustaciones y venta de ratafias procedentes de diferentes lugares de Cataluña, además de un mercado de productos típicos y artesanía. Uno de los momentos más curiosos es el concurso que elige la mejor ratafia casera de Besalú.
Es una feria especialmente interesante si quieres incluir gastronomía y tradiciones locales en la guía.
Nosotros tambien hemos visitado este pueblo durante esta fiesta y es una gran oportunidad para probar este licor típico, aviso es algo fuerte así que si vas a conducir no te pases con el.
Fira de Forjadors i Artistes del Ferro
Se celebra durante Semana Santa con carácter bienal. La protagonista es la artesanía del hierro y reúne a forjadores y artistas de diferentes lugares.
Durante la feria puedes ver demostraciones en directo de este oficio tradicional, con el fuego, los yunques, los martillos y las chispas como protagonistas. También se exponen piezas artísticas realizadas en hierro.
Para un viajero puede ser una experiencia bastante más interesante que una feria convencional porque permite ver el proceso de creación de las piezas en directo.
Herbesalú, la fiesta de las hierbas aromáticas
En 2026 se celebró el 27 de junio e incluyó una mañana de recogida de hierbas y, por la tarde, actividades relacionadas con las plantas aromáticas, un concurso de ramos silvestres y la elaboración pública de la ratafia ganadora de 2025. La jornada terminó con una actuación de habaneras.
Es una fiesta relativamente nueva ya que cuando vivíamos allí no se celebraba, seguro que es una oportunidad perfecta para conocer este pueblo sobre todo si te gusta el mundillo de las hiervas aromáticas.
Cuándo ir a Besalú: la mejor época para visitarlo
Besalú puede visitarse durante todo el año, aunque cada estación ofrece una experiencia diferente.
Primavera
- Para muchos viajeros es la mejor época.
- Las temperaturas son suaves, el paisaje luce especialmente verde y todavía no se concentran tantos visitantes como durante el verano.
- Si te gusta la fotografía, encontrarás una luz muy agradable durante buena parte del día.
Para nosotros es nuestra época favorita para ir.
Verano
- Es la temporada con mayor afluencia turística.
- Los días son largos y el ambiente en las terrazas es excelente, aunque conviene madrugar para evitar las horas de mayor calor y las aglomeraciones en el puente medieval (y sobre todo para aparcar).

Otoño
- El otoño transforma completamente los paisajes de La Garrotxa.
- Los bosques se llenan de tonos ocres, rojizos y dorados, convirtiéndose en una de las épocas más bonitas para recorrer la comarca.
- Además, suele haber menos visitantes que en verano.
Es otra época perfecta por los colores que ofrece esta época del año, el entorno y todo se vuelve mágico.
Invierno
- Aunque las temperaturas son más bajas, Besalú conserva todo su encanto.
- Las calles suelen estar mucho más tranquilas y es una época ideal para disfrutar del pueblo sin apenas aglomeraciones.
- Si coincide con alguna mañana de niebla, el puente medieval adquiere un aspecto especialmente fotogénico.
¿Cuál es la mejor época?
Si tuviera que elegir un momento para visitar Besalú, me quedaría con la primavera y el otoño.
Encontrarás temperaturas agradables, menos visitantes y unos paisajes espectaculares, especialmente si aprovechas para recorrer otros pueblos de La Garrotxa.
Dónde comer en Besalú: la gastronomía de la Garrotxa
La cocina de la Garrotxa es de las que se disfrutan sin prisa, con productos de una zona volcánica muy fértil. Predominan los platos de cocina de montaña, con setas, caracoles y el uso de cereales y legumbres como los fesols de Santa Pau, el farro o las farinetas de fajol. También son famosos los embutidos de la zona, como la butifarra y el jamón de Olot y Castellfollit, y en algunas pastelerías todavía se encuentra el tortell entorxat de Olot. Para beber, no te vayas sin probar la ratafia, el licor típico elaborado con nueces y aguardiente, especialmente arraigado en la Garrotxa.
En Besalú comer bien no es difícil: la mayoría de restaurantes y tabernas están concentrados en el casco antiguo, a pocos metros del puente.

Dónde dormir en Besalú
Besalú es un pueblo pequeño, así que no esperes grandes resorts. Lo que sí vas a encontrar son alojamientos con mucho carácter para cada presupuesto, casi todos dentro o muy cerca del casco antiguo.
Aunque muchas personas visitan Besalú en una excursión de un día, pasar una noche aquí tiene una gran ventaja: podrás disfrutar del pueblo cuando desaparecen la mayoría de excursionistas. Al caer la tarde, las calles recuperan la tranquilidad y el ambiente cambia por completo.
Estas son algunas opciones según el presupuesto.
Alojamientos económicos
El Hotel 3 Arcs es una de las opciones con mejor relación calidad-precio del pueblo. Está situado a pocos minutos andando del casco histórico y resulta perfecto para escapadas de fin de semana.
Aunque se encuentra en el cercano Castellfollit de la Roca, la Fonda Ca la Paula es una buena alternativa para quienes buscan ahorrar sin alejarse demasiado de Besalú.
Ubicado en Tortellà, a pocos minutos en coche, el Hotel Alta Garrotxa ofrece habitaciones sencillas y una buena ubicación para recorrer toda la comarca.
Alojamientos de gama media
El Hotel Casa Marcial ocupa un edificio histórico rehabilitado en pleno centro de Besalú. Es una opción muy recomendable para quienes quieren dormir dentro del casco antiguo.
El Els Jardins de la Martana destaca por su privilegiada ubicación junto al Puente Viejo. Muchas habitaciones ofrecen unas vistas magníficas del monumento más emblemático del pueblo.
Si prefieres un entorno más tranquilo rodeado de naturaleza, la Casa Rural Mas Pitre es una excelente elección a pocos minutos en coche.
Alojamientos para darse un capricho
El Off Grid Girona apuesta por una experiencia diferente en plena naturaleza, con alojamientos diseñados para desconectar del ritmo diario.
Casa Anamaria Hotel & Restaurant
El Casa Anamaria Hotel & Restaurant combina un hotel boutique con amplios jardines, piscina y un restaurante gastronómico. Es una opción ideal para una escapada romántica.
Si buscas tranquilidad absoluta y un entorno natural privilegiado, el Hotel Restaurant El Ventós ofrece una experiencia de mayor categoría en el corazón de La Garrotxa.
¿Dónde recomiendo alojarse?
Si únicamente vas a visitar Besalú, lo más cómodo es dormir dentro del propio pueblo. Podrás recorrer sus calles cuando ya se hayan marchado la mayoría de visitantes y disfrutar de una atmósfera completamente distinta.
En cambio, si tu idea es recorrer durante varios días La Garrotxa, lo más práctico es elegir un alojamiento situado entre Besalú, Olot y Castellfollit de la Roca. Así reducirás los desplazamientos y podrás conocer con más calma algunos de los pueblos más bonitos del interior de Girona.
Qué ver cerca de Besalú
Si dispones de un día completo o vas a pasar un fin de semana en La Garrotxa, merece la pena aprovechar para descubrir algunos de los lugares más bonitos de la provincia de Girona. Todos ellos se encuentran a poca distancia de Besalú y son perfectos para completar una ruta por el interior de Cataluña.
La Garrotxa
Castellfollit de la Roca
Es uno de los pueblos más sorprendentes de España y otro de mis lugares favoritos de la provincia.
Su casco antiguo se asienta sobre un espectacular acantilado basáltico de más de 50 metros de altura, formado por antiguas coladas de lava. Pasear por sus calles hasta llegar a la iglesia de Sant Salvador permite disfrutar de unas vistas impresionantes sobre los valles de los ríos Fluvià y Toronell.

Mi consejo es recorrer primero el pueblo y después acercarte al mirador situado en la carretera GI-522 para contemplar la panorámica más famosa de Castellfollit de la Roca.
Parque Natural de la Zona Volcánica de La Garrotxa
La Garrotxa alberga el conjunto volcánico mejor conservado de la península ibérica, con más de 40 conos volcánicos y numerosas coladas de lava.
Es un lugar ideal para practicar senderismo entre bosques de hayas, descubrir antiguos volcanes y disfrutar de una naturaleza muy diferente a la del resto de Cataluña.

Si visitas la zona por primera vez, no te pierdas el volcán del Croscat, el de Santa Margarida y la Fageda d’en Jordà.
Santa Pau
Santa Pau es otro de los pueblos medievales imprescindibles de Girona.
Sus murallas, calles empedradas, soportales y la Plaza Mayor conservan prácticamente el mismo aspecto que hace siglos. Es un lugar perfecto para pasear sin prisas y disfrutar de uno de los conjuntos medievales mejor conservados de Cataluña.

Además, es conocido por cultivar las famosas judías de Santa Pau, un producto con Denominación de Origen Protegida.
Ruta dels Gorgs
Si buscas naturaleza y quieres darte un baño durante los meses de calor, puedes añadir alguna de las rutas de gorgs de la zona.
Los gorgs son pozas naturales formadas por los ríos y torrentes que atraviesan las zonas montañosas de Girona. Algunas rutas permiten descubrir cascadas, piscinas naturales y pequeños rincones de agua rodeados de bosque.
Aquí te recomiendo comprobar siempre el acceso y las condiciones de cada zona antes de ir. Algunas áreas naturales pueden tener restricciones, regulación del aparcamiento o limitaciones para proteger el entorno.

Alt Empordà
Castelló d’Empúries
Si quieres acercarte hacia el Empordà, Castelló d’Empúries es una de las mejores opciones.
Esta antigua villa condal conserva un importante patrimonio medieval y su gran protagonista es la basílica de Santa Maria, conocida popularmente como la Catedral del Empordà.

El municipio permite descubrir una cara diferente de la comarca, marcada por su pasado medieval y por la proximidad de los Aiguamolls de l’Empordà.
Además, puedes aprovechar la visita para acercarte a Empuriabrava o al Parque Natural dels Aiguamolls de l’Empordà.
Empúries
Si te apasiona la historia, guarda unas horas para visitar Empúries.
El yacimiento arqueológico reúne restos de una ciudad griega y de una ciudad romana y permite recorrer diferentes etapas de la historia del Mediterráneo en un mismo lugar.

Empúries se encuentra junto al mar, cerca de L’Escala y Sant Martí d’Empúries, por lo que puedes combinar la visita arqueológica con un paseo por la costa.
Es una excursión que requiere algo más de tiempo que las anteriores, pero merece la pena si quieres descubrir uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de Cataluña.
Monasterio de Sant Pere de Rodes
Esta es una de las excursiones que incluiría sí o sí si tienes varios días.
El conjunto monumental de Sant Pere de Rodes se encuentra en la montaña de Verdera, en el Alt Empordà, y reúne diferentes elementos relacionados con el mundo medieval: el monasterio de Sant Pere de Rodes, el antiguo poblado de Santa Creu y el castillo de Sant Salvador.

El monasterio benedictino es una de las grandes joyas del románico catalán. Su ubicación también es parte de su atractivo. Desde la montaña puedes disfrutar de unas vistas espectaculares sobre el paisaje del Empordà y el litoral.
Si tienes tiempo y te gusta el senderismo, existen itinerarios que conectan el monasterio con otros puntos del conjunto monumental. Uno de ellos tiene unos 7 kilómetros y permite conocer el monasterio, el castillo de Sant Salvador, Santa Helena y Santa Creu.
Aquí sí reservaría prácticamente una mañana completa, especialmente si quieres hacer alguna ruta.
Baix Empordà y Costa Brava
Castell de Montgrí
Si te gusta el senderismo y buscas una excursión con buenas vistas, el Castell de Montgrí es otra opción que puedes añadir a tu ruta desde Besalú.
El castillo se encuentra en lo alto del Montgrí, cerca de Torroella de Montgrí, y domina una de las panorámicas más impresionantes del Baix Empordà. Desde la cima puedes contemplar el paisaje del Empordà, las Islas Medas y, en días despejados, una amplia parte del litoral de la Costa Brava.

La construcción del castillo comenzó a finales del siglo XIII por orden del rey Jaume II, aunque nunca llegó a completarse. Precisamente su aspecto inacabado es una de sus características más reconocibles.
Para llegar hasta él hay que realizar una ruta a pie desde Torroella de Montgrí. El camino asciende por un terreno pedregoso y con poca sombra, por lo que conviene llevar calzado adecuado, agua y evitar las horas centrales durante los meses de más calor.
La recompensa está arriba. Puedes caminar alrededor de las murallas y subir a las torres para disfrutar de unas vistas de 360 grados sobre el Empordà.
Si vas a incluir el Castell de Montgrí en tu ruta, calcula varias horas entre el desplazamiento, la subida, la visita y el regreso. No lo combinaría con demasiadas visitas el mismo día.
Además, puedes organizar una ruta por esta zona junto con las Islas Medas, L’Estartit y otros lugares del Baix Empordà.
Islas Medas
Si tu viaje continúa hacia la Costa Brava, también puedes plantearte una excursión a las Islas Medas.
Este pequeño archipiélago frente a L’Estartit forma parte del Parque Natural del Montgrí, les Illes Medes i el Baix Ter y es uno de los espacios marinos más destacados de la costa catalana.

La mejor forma de conocerlo es mediante alguna de las actividades y excursiones autorizadas que salen desde L’Estartit. Dependiendo de la opción que elijas, puedes descubrir el entorno desde una embarcación o practicar actividades acuáticas.
Es una opción especialmente interesante durante los meses de buen tiempo y permite combinar la visita cultural de Besalú con un día de naturaleza y mar.
Girona
Si todavía no conoces Girona, merece la pena dedicarle al menos un día completo.
Su casco histórico es uno de los mejor conservados de Europa y reúne algunos de los lugares más visitados de Cataluña, como la Catedral de Girona, el barrio judío, las coloridas casas del río Onyar y la muralla medieval.

Además, muchos rincones de la ciudad sirvieron como escenario para el rodaje de la serie Juego de Tronos y actualmente se esta rodando el Live Action de Enredados (Tangled).
Preguntas frecuentes sobre qué ver en Besalú
Por qué Besalú merece una escapada
Hay pueblos que se ven en una hora y otros que se sienten. Besalú es de los segundos. No hace falta que sepas nada de historia medieval antes de llegar, porque el propio pueblo te la va contando a cada paso, con las piedras del puente, con las sillas colgadas en la calle Rocafort, con el silencio del barrio judío. Yo he vuelto más de una vez, y cada vez descubro algo que la primera se me pasó.
Sigue descubriendo Girona
Besalú es solo una parada dentro de una provincia que da para mucho más. Si te ha gustado esta ruta, aquí tienes otras escapadas por la zona que ya tengo en el blog:
- Guía para descubrir Girona: todo lo que no te puedes perder en la capital, para completar el día si combinas ambas visitas.
- Qué ver en la Costa Brava: calas y pueblos de postal a apenas una hora de Besalú.
- Localizaciones de Juego de Tronos en Girona: si el ambiente medieval de Besalú te ha enganchado, aquí tienes más escenarios que parecen sacados de otra época.
- Castillo de Montsoriu: otra fortaleza medieval de la provincia, perfecta para quien quiere seguir tirando del hilo histórico.
Besalú es uno de esos lugares que superan las expectativas y es uno de mis lugares favoritos de la provincia, lo reconozco.
Cuando vivía en Girona me encantaba escaparme a pasear por sus calles empedradas y sentirme dentro de ese ambiente medieval que te envuelve.
Su puente medieval impresiona desde el primer momento, pero lo mejor llega cuando empiezas a recorrer sus calles con calma. Cada rincón tiene historia, cada plaza invita a detenerse unos minutos y el ambiente consigue que sea muy fácil imaginar cómo era la vida aquí hace siglos.
Si estás organizando una ruta por Girona, incluir Besalú es un acierto. En pocas horas podrás conocer uno de los conjuntos medievales mejor conservados de Cataluña y, además, combinar la visita con otros pueblos y espacios naturales que hacen de La Garrotxa una comarca única.
Y si quieres seguir descubriendo esta provincia, aquí encontrarás más guías completas sobre Girona, con rutas, consejos prácticos e itinerarios para ayudarte a organizar tu viaje por libre y aprovechar al máximo cada escapada.











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